En Sagua, la Revolución se ha hecho grande

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, encabezó este miércoles la segunda visita gubernamental a la provincia de Villa Clara, donde recorrió diversos lugares de interés económico y social

Villa Clara, 16 may.— En menos de un año, el Consejo de Ministros encabezado por su Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez, vuelve a esta provincia para comprobar cuánto se ha avanzado en la solución de los problemas detectados en la primera visita gubernamental y qué nuevos derroteros se va trazando el territorio.

A unos 50 kilómetros de la capital provincial, en el municipio de Sagua la Grande, inició la agenda de trabajo del mandatario cubano. El primer punto del recorrido fue la Electroquímica de Sagua, donde se realiza desde el 2014 la reconversión tecnológica de la Planta Cloro Sosa, lo cual reportará al país beneficios medioambientales, tecnológicos y económicos.

Al ponerse en marcha la planta –prevista para mediados del presente año– se comenzará la producción de sosa cáustica, hidrógeno y cloro gas destinado en esta primera etapa a la producción de hipoclorito.

Más adelante, cuando se logren estabilizar los parámetros en la línea de cloro, se emprenderá la elaboración de ácido clorhídrico y cloro líquido, aseguró la directora de la Electroquímica, Isel Pérez López.

Unos 20 millones de pesos podrá ahorrar el país por concepto de importaciones que en la actualidad se realizan para satisfacer las demandas en varios de estos productos.

Ante los atrasos e ineficiencias que ha presentado el proceso inversionista que allí se lleva a cabo, Díaz-Canel insistió en la importancia de preparar hasta el más mínimo detalle las inversiones, lo cual constituye garantía para una adecuada ejecución, así como de los resultados productivos previstos.

Acompañado por los ministros de Industrias, de Economía y Planificación, y del Transporte, Alfredo López Valdés, Alejandro Gil Fernández, y Eduardo Rodríguez Dávila, respectivamente, así como los máximos dirigentes del Partido y el Gobierno en la provincia, el Presidente Díaz-Canel recorrió diversas áreas de la instalación e intercambió con trabajadores. En sus reflexiones llamó a todos a trabajar para que, una vez que finalmente se inicien las producciones, tengan calidad y estabilidad.

DE ABRAZOS Y EMPEÑOS PRODUCTIVOS

Camino hacia el nuevo punto del recorrido, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros hizo una breve parada en el Hotel Sagua, recientemente reparado y que tiene a disposición de los visitantes un total de 51 habitaciones. También conoció sobre la recuperación del Palacio Arenas, considerado una de las siete maravillas de la arquitectura villaclareña.

Tras un cálido encuentro con la población, Díaz-Canel llegó hasta la unidad empresarial de base de Reparación de Tanques Ferroviarios, donde en diálogo con directivos y trabajadores pudo apreciar el sentido de pertenencia con que allí se labora. Se habla de hacer cada vez más eficientes los ciclos de mantenimiento de cada equipo, de condiciones de trabajo y de la calidad con que debe trabajarse en todo momento.

El Jefe de Estado cubano subrayó la importancia de disminuir el ciclo de rotación de los ferrosilos que transportan cemento, al tiempo que insistió en que se deben continuar buscando alternativas para remover los residuos que de este producto quedan en cada transportación en el interior de los tanques, de manera que el tiempo de vaciado disminuya y sea menor el accionar manual de esta parte del proceso.

CUANDO LAS INVERSIONES RINDEN FRUTOS

En la Empresa de Calderas de Vapor Jesús Menéndez, única de su tipo en Cuba, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, acompañado por los titulares de Industrias y de Economía y Planificación, así como por el presidente del Grupo Empresarial Azcuba, Julio García Pérez, se interesó por el tipo de calderas que producen, los encadenamientos productivos, el uso de la recortería y la estabilidad de la fuerza de trabajo.

Conoció de primera mano sobre el proceso inversionista llevado a cabo para recuperar las capacidades productivas e instalar tecnologías de punta como la máquina automática de soldadura bajofundente y la puesta en marcha del horno de tratamiento térmico.

Ello ha permitido, entre otros aspectos, emprender la producción de diversos componentes para las áreas de generación de vapor de los centrales azucareros como la recuperación y modificación de domos, tolvas de ceniza y estufas de secado de azúcar.

UNA COMUNIDAD TAMBIÉN PARA SOÑAR

«Está bonito esto aquí», fue una de las expresiones más repetidas por el Presidente cubano a su llegada a la comunidad de Nueva Isabela, donde en enero pasado fueron entregadas 50 petrocasas a familias que vivían en el poblado costero de Isabela de Sagua, fuertemente dañado por el paso del huracán Irma en septiembre de 2017.

«Ahora hagan los jardines, cuiden el entorno», dijo Díaz-Canel a los habitantes del nuevo poblado, alejado unos diez kilómetros de la costa y por tanto menos vulnerable a los embates del mar.

En medio de la multitud que quería abrazar, saludar o fotografiar a su Presidente, un encuentro peculiar removió el corazón a muchos de los presentes.

El joven lo llama por su nombre y Díaz-Canel se gira solícito, como acostumbra siempre. Le dice que se llama Alejandro y habla con el Presidente como si fueran viejos amigos. A pesar de la discapacidad física que lo obliga a desplazarse en silla de ruedas, Alejandro no ha dejado de esforzarse constantemente, le cuenta que estudia en la facultad obrero-campesina y que quiere estudiar Derecho, como Fidel.

Alejandro agradece a la Revolución la oportunidad de crecerse ante las dificultades, de continuar superándose… y los presentes nos quedamos con el dulce sabor de que gracias a la Revolución cubana, él y muchos otros jóvenes de esta Isla pueden continuar soñando.

HAY QUE CONTAR CON LAS UNIVERSIDADES

Para desarrollar el país y enfrentar las adversidades que tenemos por delante, hay que contar con las universidades, en ellas se encuentra la respuesta a la mayoría de nuestros problemas, para lo cual se impone una mayor integración entre los centros de Educación Superior y los diferentes organismos, dijo Díaz-Canel.

En fructífero intercambio en la Universidad Central «Marta Abreu» de Las Villas, en el que participaron vicepresidentes, ministros y reconocidos especialistas de la casa de altos estudios, el Presidente cubano puso varios ejemplos de sectores en los que puede haber una colaboración más efectiva entre ambas partes, en terrenos como la producción de alimentos, la informática, la construcción y la energía, entre otros.

Tras escuchar la exhaustiva explicación de la doctora Osana Moleiro, rectora de la institución, varios ministros reconocieron el potencial de la Marta Abreu para apoyarlos en el asesoramiento de inversiones, el desarrollo de estudios de factibilidad, la capacitación de sus cuadros y la concreción de proyectos de mejoramiento de sus sectores.

René Mesa Villafaña, ministro de la Construcción, puso como ejemplo al Centro de Investigación y Desarrollo de Materiales, que ha desempeñado un rol esencial en el fomento de las industrias locales de producción de materiales.

Previo al encuentro, Díaz-Canel visitó la Facultad de Ingeniería Eléctrica, donde él se formara hace varios años, y allí intercambió con alumnos y profesores vinculados al mundo de la robótica, cuyo grupo nacional lideran en el país, a partir de los resultados que muestran.

En diálogo con Yunier Valeriano Medina, jefe de Departamento de Automática, y otros especialistas, el mandatario pudo conocer los avances logrados en proyectos vinculados a la agricultura de precisión, un concepto poco explotado en el país y que permite una alta capacidad de estimación, planeación y eficiencia en las tierras de cultivo.

A través del desarrollo y explotación de drones y la tecnología acompañante, pueden detectarse, según los expertos, plagas o enfermedades, déficits de nutrientes y agua, características del suelo y otras situaciones imperceptibles al ojo humano.

El Presidente pudo conocer, además, que esos procederes ya han sido evaluados, primero en el central Jesús Rabí, de Matanzas, donde se introdujo con éxito la tecnología de automatización en la agricultura cañera; luego fueron validados en Villa Clara, con el apoyo de Azcuba y de la Estación Territorial de Investigación de la Caña de Azúcar de la provincia.

Otro resultado palpable del grupo es el sistema de riego automatizado con tecnología inalámbrica, que puede ser empleado, incluso, si el operario se encuentra a kilómetros de distancia, utilizando para ello las ventajas que ofrece el incremento de la red de telefonía móvil en el país. (Yaima Puig Meneses y Freddy Pérez Cabrera)

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